Vendajes
y apósitos
Las vendas y los apósitos cumplen tres funciones:
- Protegen contra infecciones.
- Reducen la pérdida del calor.
- Proporcionan comodidad.
Desde el punto de vista funcional, las vendas se aplican
para absorber el drenaje y aislar la herida del medio
ambiente. En ocasiones, los profesionales médicos
utilizan agentes antibacterianos (como productos basados
en Microdacyn60(antes Microcyn60), por ejemplo, Dermacyn Wound Care)
antes de aplicar un vendaje para evitar la contaminación
y la infección por bacterias.
Los vendajes pueden ser de diferentes formas (desde
gasa de algodón a vendas sintéticas), según
la naturaleza de la quemadura. Se vendan las articulaciones
para facilitar la amplitud de movimiento, y las extremidades,
como los brazos, las piernas, los dedos de las manos
y de los pies, también se vendan con frecuencia
por separado para aislar lesiones específicas.
La frecuencia del cambio del vendaje puede variar de
dos veces por día a una vez por semana. Estos
cambios de rutina permiten que los profesionales médicos
revisen la herida en busca de infección y supervisen
el proceso de cicatrización.
Injertos de piel
El tratamiento de quemaduras graves en general requiere
injertos de piel. En un injerto de piel, se toma piel
de zonas del cuerpo no quemadas, denominadas sitios
donantes, y se injerta esa piel en la herida. La piel
injertada se adhiere al tejido subyacente y cierra
eficazmente la herida.
El
injerto "prende" cuando se forman vasos sanguíneos
y tejido nuevos en la zona de la lesión. En ocasiones,
los injertos de piel no resultan debido a complicaciones
como una infección (la causa más frecuente
de fracaso del injerto) o cizallamiento (presión
ocasionada por un injerto para separarse de la piel).
Si bien el injerto es un tratamiento comprobado y eficaz,
es importante comprender que todos los injertos dejan
algún tipo de cicatriz en los sitios donantes
y receptores.
Al utilizar la propia piel de un paciente para cubrir
una quemadura, se descarta el riesgo de rechazo del
tejido. No obstante, los injertos de piel constituyen
con frecuencia un desafío para los pacientes con
quemaduras graves que comprometen áreas grandes
del cuerpo. En estas situaciones, es posible que no
haya suficiente piel en el sitio donante para cubrir
de inmediato todas las heridas del paciente.
Los colgajos de piel son un tipo de injerto de piel
complejo que une la piel donante y el tejido subyacente
a través de la conexión quirúrgica del
riego sanguíneo de la zona de la quemadura a la
piel injertada. Los colgajos de piel y otros métodos
de reemplazo cutáneo pueden utilizarse cuando
los injertos de piel estándar no pueden realizarse
o cuando se prefieren los métodos alternativos.
Recuperación de quemaduras
El tiempo de cicatrización de las quemaduras
depende de la gravedad. Las quemaduras más superficiales
cicatrizan en unas dos semanas y por lo general no
dejan marcas.
Las quemaduras más profundas toman más tiempo
en cicatrizar y en ocasiones requieren injertos de
piel. Un injerto es una técnica de cirugía
plástica que utiliza la piel de una parte no afectada
del cuerpo para reparar una zona lesionada que no podrá cicatrizarse
sola. Las quemaduras de tercer grado tienden a dejar
una cicatriz que puede ser difícil de tratar.
El tratamiento especializado brindado por cirujanos
plásticos en estos casos tiene como objetivo reducir
estas cicatrices al mínimo.
Quizá sean necesarios otros tipos de tratamiento
o asistencia como parte de la rehabilitación después
de las quemaduras. La fisioterapia puede ayudar a restaurar
el movimiento en las áreas quemadas, especialmente
en las manos. En algunos departamentos de dermatología,
encontrará voluntarios a quienes puede pedir asesoramiento
sobre cómo aplicar productos especiales para disimular
cicatrices. Los tratamientos psicológicos como
el asesoramiento pueden ayudar a las víctimas
de quemaduras a enfrentar el hecho de haber estado
en un accidente o a personas con cambios importantes
en su aspecto física.
Prevención contra incendios
Para la mayoría de las personas, la amenaza más
importante de lesión o muerte ocasionada por un
incendio yace en el hogar. Las causas más comunes
de un incendio son:
- incendios relacionados con el cigarrillo (por
ejemplo, boquillas del cigarrillo o fósforos);
- incendios relacionados con las comidas (por ejemplo,
incendios por grasa, derrames de agua hirviendo);
- calentadores y estufas eléctricas.
Puede prevenir incendios siguiendo una simple rutina
a la hora de acostarse.
- Asegúrese de que todos los cigarrillos estén
apagados. No fume en la cama.
- Apague todos los electrodomésticos que no
necesite tener encendidos.
- Apague los calentadores portátiles.
- Asegúrese de que las llamas encendidas tengan
un dispositivo adecuado para cortar el fuego y sea
seguro dejarlas así.
- Cierre todas las puertas para evitar la propagación
del fuego.

Instalar alarmas de humo en lugares estratégicos
y garantizar que tengan la batería recargada puede
salvar vidas en caso de que estas medidas de seguridad
fracasen.
NOTA: Los productos/las
indicaciones para el control de heridas no están
aprobados por la FDA (Administración de Alimentos
y Medicamentos) de los EE.UU. |